Notas de PrensaNoticiasTurismoVino

Enoturismo por la ‘otra Rioja’: un gran viaje por la diversidad de las comarcas, los pueblos, los viñedos, vinos, la historia, la tradición y la cultura con las Bodegas Familiares.

La asociación propone una amplia ruta por diferentes zonas, con propuestas turísticas enraizadas al territorio y al viñedo y al carácter de las familias que construyeron la primera denominación de origen del país.

Logroño, 17 de julio de 2020. ¿Qué hay más diferente a un Rioja? Otro Rioja. La propuesta de enoturismo de Bodegas Familiares de Rioja plantea un extraordinario viaje por la diversidad de la región vitícola, una oportunidad para conocer diferentes comarcas, zonas y vinos de la primera denominación de origen del país. Un enoturismo que, adaptado a todas los exigencias sanitarias y con plenas garantías de seguridad, ofrecen estas bodegas pegadas al territorio, con viñedo propio, y en la mayoría de los casos, con visitas dirigidas por los propios propietarios y familias, que permiten conocer la otra Rioja auténtica que apenas existe en las propuestas convencionales.

  1. Las Riberas del Ebro de Navarra. Esta ruta tiene como epicentro Andosilla (Navarra), una localidad vitícola del Camino de Santiago en la margen izquierda del Ebro, cuyas privilegiadas tierras están acogidas además a un gran número de denominaciones de productos agroalimentarios como el Piquillo de Lodosa o el Espárrago de Navarra. Andosilla es la sede de Bodegas Bagordi, pionera en el cultivo ecológico del viñedo, que oferta cata de vinos y visita a bodega, así como a los viñedos y lugares de interés, como fábricas de conservas o espectaculares vistas panorámicas al valle del Ebro desde cortados donde anidan colonias de buitres negros.
  2. Las sierras de Rioja Baja. El sistema Ibérico cierra por el sur el valle del Ebro y en las laderas de las diferentes sierras de Rioja Baja se hincan algunos de los mejores viñedos de la DOCa Rioja. Lauwa es una pequeña bodega de un joven matrimonio de científicos que decidió cambiar la investigación por los viñedos familiares de Valverde (Cervera) que se ubica en la zona límite suroriental de la denominación. Wandert y Laura ofertan actividades de enoturismo con visitas a los viñedos en una de las zonas más desconocidas de Rioja. A unos 20 minutos de Logroño, encontramos Bodegas Nestares Eguizábal, en la localidad de Galilea y en el desconocido y precioso valle de Ocón, que cultiva todos sus viñedos por encima de los 600 metros el altitud, en la puerta de entrada al Camero Viejo, donde el viñedo convive en suelos pobres con olivares y almendros.
  3. Logroño, Camino de Santiago y la Sierra de Moncalvillo. Remontando el Ebro desde la zona oriental llegamos a Logroño, la capital de la región. La calle Laurel es una visita imprescindible y también caminar por las calles del centro histórico y por sus zonas verdes junto al río. Precisamente, en la margen izquierda, por donde entra en La Rioja el Camino de Santiago, Viña Ijalba es una bodega familia pionera en la recuperación de variedades de uva autóctonas y en el cultivo y elaboración de vinos ecológicos. Ofrece vinos con personalidad, con un recorrido didáctico que comienza en el viñedo ubicado en torno a la bodega para conocer los trabajos de campo. La visita finaliza en la torre de la bodega, que ofrece una espectacular panorámica de la ciudad y alrededores, con la degustación de vinos y un aperitivo.

Si seguimos el Camino de Santiago desde Logroño, nada más pasar Navarrete, una de las localidades referencia del Camino de Santiago en La Rioja, encontramos Bodegas Alvia, en Ventosa, por cuya misma puerta pasa la Ruta Jacobea. La bodega se ha especializado en la elaboración de vinos de viejos viñedos, con una interesantísima colección de varietales.

De Logroño, tomando en este caso dirección sur, llegamos, en apenas 15 minutos, a la Sierra de Moncalvillo, donde encontramos Finca de los Arandinos (Entrena), un precioso hotel bodega de lujo con viñedos en una zona vitícola con personalidad y terroir propio a la entrada del Camero Nuevo. Arquitectura vanguardista sobre un cerro rodeado de sus propios viñedos y con unas vistas increíbles. Cuenta con restaurante propio, Tierra, recomendado por las guías Michelin y Repsol, y ofrece visitas a bodega y viñedo, en horas determinadas con el propio bodeguero, incluso gratis si se reserva para comer.

  1. El Najerilla. Nájera fue corte de reyes y cuna de los reinos de Navarra, Castilla y Aragón en la Edad Media. Unos kilómetros antes de llegar siguiendo al Camino de Santiago (por la A-12) encontramos la localidad de Huércanos, donde se ubica Bodegas JER, una casa familiar especializada en el clarete y en los vinos de viejas garnachas de la comarca, que oferta catas personalizadas y visitas a bodega con reserva incluso con una hora de antelación.

Remontamos río arriba el Najerilla. En las inmediaciones del Camino de la Lengua (cerca de San Millán de la Cogolla) y de la Ruta de los Monasterios (los propios de San Millán, de Valvanera o la Abadía de Cañas), Cordovín es una pequeña y encantadora localidad vitícola conocida también por su tradicional clarete. Bodegas Florentino Martínez, que acaba de rehabilitar y decorar un antiguo calado, abre también sus instalaciones sin cita previa. Remontando el cauce del río y también en el entorno del Camino de la Lengua y de la Ruta de los Monasterios, llegamos a Baños de Río Tobía, donde Bodegas Juan Carlos Sancha ofrece una propuesta que nadie debería dejar escapar. El propio bodeguero hace visitas a un viejísimo viñedo, Cerro La Isa, y una posterior cata directa de barrica y de tinaja de barro de cuatro vinos de garnachas centenarias. Siguiendo la carretera, ya prácticamente en un paisaje de sierra, llegamos hasta Bobadilla, último pueblo límite de cultivo de Rioja, donde Bodegas Cialu está abierta en horario laboral y donde se pueden comer unos caparrones de la zona de escándalo en el bar restaurante La Pura.

En Badarán, muy cerca de San Millán con los monasterios de Suso y Yuso reconocidos como Patrimonio de la Humanidad, Bodegas Pedro Martínez Alesanco está abierta todos los días. Ofrece degustaciones y visita libre, “a tu ritmo”, así como actividades con reserva como un curso de cata y análisis sensorial de vino más almuerzo. En la misma localidad, Bodegas David Moreno da prioridad a sus espacios exteriores, con un porche, jardín y terraza ‘A Pie de Viña’ para que el visitante pueda degustar sus vinos y aperitivos al aire libre y con la máxima seguridad. Sus visitas se limitan al 50% de su aforo, y como destacados, propone experiencias como ‘La Ruta Guardaviñas’ o la ‘Vincana’.

  1. La Sonsierra. Situado en el corazón de la Sonsierra, la Sierra de Cantabria, en la margen izquierda del río Ebro, Ábalos es uno de los históricos municipios vitícolas de Rioja. Monocultivo de viñedo, todo gira -en este precioso pueblo de piedra sillar, casas señoriales y un magnífico patrimonio histórico artístico- en torno al viñedo. Bodegas Abeica ofrece visitas con degustación de vinos, con mini-cursillo de cata de tres vinos de la bodega y también cata de tres vinos y mosto con un recorrido, para no perdérselo, por algunos de los lagares rupestres de roca donde durante siglos se ha hecho la elaboración de vino. Eduardo Garrido es otra bodega familiar de la localidad, propiedad del “más viejo bodeguero y bodeguero más viejo de Rioja”. Pasados los 85 años, podrá encontrar por allí con toda seguridad a Eduardo, quien podrá contarle muchos secretos del vino de Rioja y visitar incluso su museo personal, con piezas de vino y de testimonios históricos de la vida rural durante siglos.

San Vicente es otro de los grandes municipios vitícolas de la Sonsierra en el que todo gira en torno al vino. Además de la internacionalmente conocida procesión de ‘Los Picaos’ y de su impresionante fortaleza, Bodegas Castillo de Mendoza, una de las referencias de Rioja en la elaboración de vinos ecológicos, ofrece una visita ecológica, también apta para veganos, con un tour guiado en el que se visitan el viñedo y el fantástico calado de barricas, excavado en roca viva. La visita es personalizada y se degustarán varios vinos de la bodega acompañados de un aperitivo típicamente riojano con productos de KM 0. Bodegas Cupani es una pequeña bodega familiar en el propio centro de San Vicente. Además de conocer las instalaciones y probar sus espectaculares vinos, la familia oferta también visitas a los viñedos, entre ellos San Andrés, de su propiedad y a los pies de uno de los yacimientos arqueológicos más conocidos e importantes de la zona. También en San Vicente, Ramírez de la Piscina, especializada en la elaboración de algunos de los mejores tempranillos de la comarca, enseña la bodega con la cata comentada de algunos de sus mejores vinos. Teodoro Ruiz Monge, pionera en el etiquetado de vinos con marca propia, elabora en los viejos lagos de una bodega centenaria de 1870. Oferta visitas al viñedo, a los yacimientos arqueológicos y lagares rupestres y acaba de rehabilitar una cueva, con dos calados del siglo XIII, situada en los mismos cimientos del castillo de San Vicente, donde oferta cata de vinos en barrica.

Seguimos en San Vicente. Viña Ane ofrece una explicación sobre viticultura en una viña centenaria situada a pie de la bodega, con las nueve variedades blancas con las que el bodeguero Eduardo Monge elabora su vino Viña Ane Centenaria. El viticultor ofrece también, personalmente, una cata de tres de sus vinos con aperitivo.

En la misma margen izquierda del Ebro, ya en Rioja Alavesa y en concreto en la localidad de Elciego, encontramos Pago de Larrea, otra casa familiar con un wine bar abierto a pie de su viña de la variedad graciano si lo que prefieres es ir a tu aire. La bodega ofrece también visita a bodega con cata y aperitivo, cata en la viña, el pago de la Romañíguez sobre el mismo río Ebro, donde se asienta la bodega, e incluso una opción de cata ciega para intentar identificar tres vinos de la casa.

  1. La Rioja Alta en la margen derecha del Ebro. Al abrigo también de la Sonsierra, aunque un poco más alejados del macizo montañoso y en la margen derecha del Ebro, podemos comenzar una ruta muy interesante (partiendo de Logroño) por Fuenmayor, uno de los municipios históricos de Rioja, donde encontramos Bodegas Heras Cordón, que atiende en horario laboral para la venta de vino y que cuenta incluso con comedor para visitas de grupo previamente concertadas. Unos kilómetros más adelante, Cenicero es otra de las localidades vitícolas por excelencia de Rioja. Existen cerca de 300 históricos calados subterráneos en el subsuelo de la localidad que dan fe de la tradición y la importancia histórica del vino en el municipio. Jesús Manuel García, Bodegas Mazuela, elabora vinos frescos que respetan la historia, la cultura, la familia y la uva y propone visitas a uno de esos calados históricos rehabilitados donde explica la elaboración tradicional durante siglos y ofrece una cata de sus vinos con aperitivo. Una visita que completa con la nave de elaboración convencional, donde hace y cría sus vinos con la última tecnología pero siguiendo el guión de la mejor tradición de Rioja.

Unos kilómetros más adelante, en la N-232, encontramos San Asensio, localidad bautizada como la ‘cuna del clarete’ y muy conocida por su viticultura y elaboración de vinos de calidad. Cuenta con un importante patrimonio arquitectónico, como la Iglesia de la Ascensión, el Santuario de Santa María de la Estrella o el impresionante Castillo de Davalillo. A la entrada de San Asensio, Bodegas Perica ofrece visitas guiadas con degustación de su crianza acompañado de plato de ibéricos y la opción de almuerzo en el viñedo si el calor lo permite. Bodegas Lecea ha puesto en el ‘mapa’ el barrio de bodegas de la localidad, con la rehabilitación de varios calados del siglo XV que ha ido anexionando hasta reunir más de 300 metros de recorrido subterráneo y donde celebra todos los años la tradicional ‘Fiesta del Pisado de la Uva’. Tienen varias propuestas de enoturismo, incluida almuerzo en el viñedo o comida en la propia bodega. También en el barrio de las bodegas de San Asensio, González Puras ha rehabilitado un magnífico calado antiguo. Ofrece visitas donde podrá degustar algunos de sus vinos entre las antiguas piedras de sillería.

Entre San Asensio y Haro, capital del Rioja, nos topamos con un pequeño pueblecito vitícola, Gimileo, donde se encuentran las bodegas Cor de Mei, que oferta visitas a la Sierra de Cantabria y a los meandros del río Ebro a su paso por Haro y Briones. Se pueden visitar sus magníficos calados rehabilitados del siglo XIII y XV para conocer una bodega rústica e histórica de Rioja. Tras la visita se pueden degustar sus mejores vinos acompañados con productos de kilómetro cero.

  1. Los Obarenes y el románico. En la zona más occidental de Rioja, al abrigo de los Montes Obarenes y los cauces de los ríos Oja y Tirón como señas de identidad, nos encontramos con una comarca en la que los vinos tienen una tipicidad propia marcada por un clima más fresco y de influencia más atlántica. Con las cercanas poblaciones de Haro, Casalarreina y Santo Domingo como principales referencias, es una zona con incontables muestras de arte románico en un extraordinario estado de conservación y con un centro de interpretación, en Treviana, donde se proponen varias rutas. En Cuzcurrita, Bodegas Tobía, además de las visitas a las instalaciones con cata de algunos de sus vinos, oferta una propuesta muy especial este verano, el ‘Wine Tour Raíces Tobía’: comienza con una visita a pie de viña en San Asensio, localidad de origen del bodeguero, con una posterior parada en el edificio casa antigua donde vivieron los abuelos de Óscar Tobía hasta llegar a la bodega de cosechero donde empezaron a elaborar vinos con lago, calado, trujar y prensa. Allí se hará un cata comentada por la sumiller de la familia con posibilidades de acompañarla con un sabroso plato típico riojano en el comedor.

También en Cuzcurrita, Bohedal Bodega Boutique, pionera en Rioja en el enoturismo familiar y premio Best of del Turismo Vitivinícola, ofrece ‘picnics’ y meriendas en los jardines de la bodega, con catas y degustaciones de sus vinos en los jardines de la bodega. Pretium es un proyecto personal de Berta Valgañón, una  viticultora ecológica y biodinámica que trabaja sus viñedos centenarios en las faldas de los Obarenes y cuya perseverancia y valentía ‘amnistió’ de un arranque más que seguro a esas viejas cepas familiares tras la jubilación de su padre. Berta rehabilitó también la vieja bodega familiar, un precioso calado de Cuzcurrita, donde elabora con pasión sus vinos. Visitas a la bodega y también a los viñedos en un auténtico viaje al pasado, a lo auténtico.

Seguimos en Cuzcurrita, con Bodegas Hermanos Castillo, el proyecto de tres generaciones cultivando viñedos y casi 20 años elaborando vinos de sus propios viñedos, ofrece una visita y cata de sus vinos elaborados con uvas seleccionadas y fermentados en barricas de roble americano y francés. Además te dan la opción de alojarte en las encantadoras casas rurales en el mismo pueblo propiedad de la familia.

En las mismas estribaciones de los montes Obarenes, Hacienda El Ternero es una explotación agraria y bodega que pertenece administrativamente a Burgos, aunque es un ‘islote’ rodeado de territorio riojano y situado en plenos Montes Obarenes. Viticultura casi salvaje, de montaña, El Ternero es un paraje extraordinariamente bello. La bodega oferta visitas a los diferentes espacios de la bodega y edificios anexos, con un recorrido histórico y anecdótico del lugar y con la cata de algunos de sus vinos, y visita al viñedo y a la bodega, también con cata y aperitivo riojano.

En Sajazarra, uno de los pueblos más bonitos de España, Señorío del Líbano es una preciosa bodega enclavada en un jardín romántico a los pies del impresionante Castillo de la localidad, propiedad también de la familia Líbano, donde hizo un extraordinario trabajo de rehabilitación. Señorío de Líbano ofrece un recorrido guiado por el viñedo de la finca Fuente Negra, una visita al castillo del siglo XV y un recorrido por el interior de la bodega con cata de sus vinos.

Remontando el curso del río Oja, a escasos kilómetros de Santo Domingo de la Calzada, en Baños de Rioja, encontramos Finca la Emperatriz, uno de los viñedos más antiguos y con más historia de Rioja. Casi 100 hectáreas de viña rodean esta bodega con un clima extremo y un suelo atípico de cascajo, un viñedo absolutamente singular. La Emperatriz oferta su Wine Bar a pie de viñedo, tienda y jardín sin reserva previa en horario laboral y en un ambiente relajado con privilegiadas para disfrutar de sus vinos y tomar un aperitivo. Asimismo, oferta, con reserva previa, una cata de sus cuatro vinos emblemáticos y almuerzo con menú tradicional riojano.

Sobre Bodegas Familiares de Rioja. Una veintena de viticultores y pequeñas bodegas de Rioja constituyen en el año 1991 la asociación Bodegas Familiares de Rioja para defender los intereses del modelo de negocio familiar en Rioja. En la actualidad, cuenta casi cincuenta y seis asociados distribuidos por el territorio de toda la denominación de origen.

Más información:

Ana Jiménez

[email protected]