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Grupo Valdecuevas: de cómo el vino se convierte en un proyecto ilusionante

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Grupo Valdecuevas: de cómo el vino se convierte en un proyecto ilusionante

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En la Denominación de Origen Rueda hay bodegas de terruño, bodegas con cepas de verdejo casi extintas, hay bodegas con tecnología y con historias familiares detrás. Hay bodegas grandes, y otras no tanto. Hay quien mima la uva como si le fuera la vida en ello, y quien trabaja con esmero y con verdadera ilusión por hacer las cosas bien hechas, del gusto del cliente, con honestidad y transparencia.

Y de esto hablaré hoy en este post. De esa ilusión que se transmite a raudales en Valdecuevas.

Valdecuevas es una familia dedicada a la agricultura, que en 2011 compran un viñedo en el término municipal de Rueda y en 2012 ven sus primeros frutos: Valdecuevas verdejo 2012. Un año de esos que destacan dentro de una Denominación de Origen por sus excelentes condiciones climáticas, dando así una gran uva en general.

Así pues, dispuestos a conocer de primera mano las bondades de esta nueva bodega, fuimos convocados algunos prescriptores del vino el pasado día 28 de septiembre con motivo de la presentación de un nuevo vino, un vino especial, el Valdecuevas “Cuvée” 2015, del que hablaremos más adelante.

Lo primero, el teruño

 

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El terruño de Valdecuevas es el típico de la zona, con canto rodado, arcilla, a 770 metros de altitud. Un viñedo joven, pero con buen potencial. La bodega apuesta por el riego por goteo para controlar mejor la evolución de la planta y evitar un estrés hídrico extremo en veranos extremadamente secos, como es el actual.

La uva se recoge de noche, para evitar la oxidación, como es costumbre en la zona. Viñedo en espaldera y vendimia mecanizada. Frente a un exceso de puritanismo en el viñedo, como parece que es la moda últimamente, frente a tratamientos sistémicos y usos de determinados productos “no-naturales”, Valdecuevas opta por un cuidado de sus viñas óptimo, donde suelo, plantas, vegetación y frutos se controlan y tratan lo justo y necesario, procurando intervenir lo menos posible. El objetivo es claro: obtener la mejor uva.

La bodega: última tecnología aplicada al vino

 

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Una vez visitado el viñedo, entramos dentro de las instalaciones. Entrada de uva entera, paso por intercambiador de frío, y subida a depósitos de maceración. Descube y primer prensado. Pudimos probar el mosto de esta añada, de una parcela recogida la noche anterior. Magnífico aroma y acidez, que auguran un excelente resultado final.

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Limpieza, eficacia, tecnología… todo lo necesario para hacer vinos de altísima calidad. En el siguiente vídeo vemos cómo pasa el grano desde el depósito de maceración hasta la prensa.

Tras el recorrido por la bodega, subimos a una sensacional sala de catas con un gran ventanal que ofrece una vista panorámica de parte del viñedo de esta “bodega boutique”.

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Y la parte más esperada: la cata

Valdecuevas elabora 5 tipos de vino: Flor Innata, Valdecuevas verdejo, Valdecuevas fermentado en barrica, DiWine, y el nuevo de la familia, el Valdecuevas Cuvée.

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Y estas son mis sensaciones de los vinos (incluyendo el fermentado en barrica, que no sale en la foto):

  • Flor Innata: un verdejo fácil de beber, muy de aperitivo, para tomarlo sin pensar, rico, con cierto volumen en boca ya que trabajan todos los vinos con sus lías, y eso se nota en boca, sobre todo. Buen final, medio y perfumado. Un vino que por unos 4 euros PVP está muy bien.
  • Valdecuevas Verdejo: el rey de la casa, el vino emblema, ese vino que “tiene que estar” en los restaurantes. Un vino de magnífica relación calidad/precio, con todo lo que se espera de un verdejo: buen aroma, boca con cierta untuosidad por el trabajo de lías, final largo. Para “aperitivear” y comer con él. Acompaña bien arroces, pescados y mariscos.
  • Valdecuevas fermentado en barrica: un verdejo al estilo de los fermentados de la zona, más complejo, con aromas a madera nueva francesa. Un vino que pide comida, con posibilidad de cierto envejecimiento.
  • DiWine: el más desenfadado. Un producto (que no vino) elaborado con base de vino de baja graduación y carbónico añadido. Fácil, ligero, para beberse una botella, e ideal para los que se inician en esto del vino.
  • El nuevo “Cuvée”: Un vino joven, del año, con una presentación especial, vestido negro de fiesta, caja elegante, botella de 1 kg. de cristal,… Y el vino acompaña: parcelas seleccionadas, 6 meses en barrica francesa redondean sin comerse el vino. Armónico y frutal, sedoso. Un verdejo diferente.

Y así, tras la cata y una comida de picoteo con productos de la zona (torreznos, empanada, tortilla de patata…) nos despedimos, me despedí, con la sensación con la que titulo este artículo: de cómo el vino se convierte en un proyecto ilusionante. 

Mis felicitaciones a todo el equipo de la bodega, que transmite juventud y ganas por hacer las cosas bien. Por cierto, el Grupo Valdecuevas elabora un excelente aceite de olivos propios, en almazara propia. Pero eso es otro post…

¡Hasta pronto!

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